lunes, 23 de marzo de 2015

Parques y costumbres de Costa Rica. 2015 (El Gran Viaje 39/43)

Aquí estoy de nuevo. Seguimos en Costa Rica y voy a continuar contando nuestros periplos por el país.

Decidimos cambiar de oceáno, en busca de mejor tiempo, así q fuimos del Pacįfico al Caribe. Cruzamos toda la cordillera de oeste a este. El camino fue largo pero bonito, montañoso, verde, exhuberante, fresco. Vimos frutales, plataciones de bananas, cocos, muchos  árboles con flores y gran variedad de vegetación.  Y es que, con esa temperatura y lo que debe llover, la vegetación es la dueña del país.  Llegamos a Puerto Viejo, pueblo costero del Caribe, en la costa de Limón,  cerca ya de Panamá.

En esta zona, marzo es el final de la época de lluvias, lo contrario q en la zona de la q veníamos. La temperatura era agradabilísima y las playas deliciosas. La vegetación se mete en la playa, se puede estar en ella, e incluso dentro del agua, bajo la sombra de algún árbol o palmera. Se va caminando por caminos de arena, a la sombra, pudiendo  sentarse en alguno de los troncos a divisar el mar. La zona no está nada explotada turísticamente. Es una zona de población negra, con raíces jamaicanas,  con rastas, q venden pipa fría (coco verde pequeño), q tienen sus viviendas metidas en el bosque y con una economía de subsitencia. Los negocios q se concentran en el pueblo son, en su mayoría, familiares y los llevan europeos de distintas nacionalidades q se han afincado allí, enamorados del clima, del paisaje y de las playas.  La zona nos encantó.   ¡Luis ha encontrado su sitio para ir a la  playa!

Abandonamos esa belleza para ir al Parque Natural de Tortuguero, famoso por el desove de tortugas, pero q se produce pricipalmente en julio, agosto y septiembre, así q nosotros solo fuimos a visitar el parque. Ibamos para una noche, pero decidimos quedarnos dos. El pueblo se creó a partir de considerar a la zona parque natural. Es muy pequeño y la única forma de entrada es por barca, a través de la laguna, o por avión practicamente privado. Al ser una zona protegida, se suele visirar con tours. El más bonito es uno q se realiza por los canales de la laguna, al amanecer, durante tres horas, con un guía q va avistando animales y  explicando características de la flora y fauna. Allí vimos varios tipos de monos, iguanas, caimanes, oropéndolas, ranas de los ojos rojos (originaria de la zona), garzas azules, tucanes, y otros pájaros.  El tour de la tarde consistió en tres horas de caminata por el bosque-selva. En esta ocasión vimos además un venado y un oso perezoso. Aunque dicen q en Tortuguero llueve 485 veces, a nosotros no nos ha caído ni una gota. A mí me hubiera gustado experimentar una lluvia tropical! Debe ser un bonito espectáculo. 

Aquí acaba nuestro recorrido por Costa Rica. Antes de despedirme quiero contar algunas características y costumbres del país.  En primer lugar, hablar de su población. 
- Nos hemos encontrado con gente muy, muy sonriente, simpática, amable, solícita, educada, alegre, diría yo. Les gusta hablar y conocer otras personas, por eso enseguida establecían conversación con nosotros. No hemos encontrado ni una mala cara. Nos han encantado.
- Tienen además una costumbre muy bonita: contestan "con mucho gusto", cada vez q se les da las gracias por algo; ¡me gusta esta expresión!
- El lema del país es "Costa Rica, Pura Vida"; está en la publicidad, en los souveniers, en las oficinas de turismo e, incluso algunos, lo usan como saludo. 
- Las mujeres costarricenses, ticas y ticos, como se llaman aquí, son rellenitas y muestran sus michelines no sólo sin pudor, sino con orgullo. Visten pantalones y camisetas de tirantes, todo ello bien ajustadito. Caminan derechas y decididas y se las ve felices y contentas. No tienen q esconder ni disimular nada.
- Otra diferencia con respecto al resto de países de la zona, es el cuidado del medio ambiente.  Saben q es su fuente de riqueza (el 25% del país es parque natural) y ésto ha calado en la población. 

Su construcción típica es de única planta, de madera, con mucha ventilación para secar la humedad, mallas antimosquitos en las ventanas y tejados de chapa. En Tortuguero, debido a las lluvias y a la laguna q le rodea, no construyen a ras del suelo y, a menudo, tienen una segunda planta. Así son también los hoteles, aunque actualmente se sustituye, con frecuencia, la madera por pladur. Es curioso como en los postes con los q hacen las cercas de parcelas, crece vegetación, llegando incluso a formar árboles. ¡Es Increíble el clima de aquí!

Hemos probado sus comidas típicas.  A ellos no les falta nunca el arroz con fríjoles q acompaña al resto de la comida. Uno de sus platos más corrientes es el casado. Es un plato con un filete de cerdo, pollo, carne (así dicen ellos) o pescado con ensalada, arroz, fríjoles y papas o plátanos fritos o, a veces, patacón (una masa frita hecha también con plátano). Usan para cocinar mucha leche o jugo de coco con el q guisan lentamente. También echan como condimento chile dulce o picante.  El arroz con camarones, calamares y verduras es otro de sus platos típicos y, como pescados, se toma corvina, frita o en salsa caribeña (a base de coco).

Para los futuros viajeros, deciros q Costa Rica es un país caro. La compra ordinaria tiene precios similares a la compra de Mercadona. Los hoteles, alquiler de coche, comida, todo es carillo. Según dicen ellos mismos, es el más caro de centroamérica. Además hay q tener en cuenta la entrada a los parques y los aparcamientos de coches en ellos.

Termino diciendo q nos hubiera gustado estar mas en Costa Rica. Ver el desove de tortugas, el paso de ballenas, disfrutar más de la zona caribeña, experimentar una tormenta tropical, e incluso con unos días más,  haber ido a Bocas del Toro, en Panamá, muy cerca de la zona de Puerto Viejo. ¡Habrá q volver!

Espero q halláis disfrutado de Costa Rica con nosotros. Muchos besos y abrazos.

viernes, 20 de marzo de 2015

Parques de Costa Rica . 2015 (El Gran Viaje 38/43)

Hace ya tiempo q no escribía nada. ¿Q tal? ¿Cómo estáis?

Salimos contentos de las alturas y la sequedad de Perú, así q ha sido un gran contraste llegar a Costa Rica: verde y humedad. Alquilamos un coche por una semana para poder recorrer el país a nuestro ritmo.

Comenzamos con uno de sus parques, el de Monteverde, situado en el centro, al norte de San José. La llegada fue a través de una carretera de ripio, con baches y muchísimo polvo. Nos alegramos  al ver el parque, pues es un bosque húmedo, primario, no ha intervenido el hombre. El primer recorrido me encantó: árboles altísimos, vegetación por doquier, lianas al estilo de tarzán, suelo completamente cubierto, tierra húmeda a pesar de q  los riachuelos no llevaban agua. ¡Q bien se respiraba! El segundo recorrido ya no fue igual; a pesar del verdor no había agua, los cauces estaban secos y ya no había la misma humedad. Al parecer llevaba mucho tiempo sin llover, estábamos al final de la época seca. Nos adentramos, ya fuera del parque, por una carretera en busca de un mirador y, éste no lo encontramos, pero vimos cómo las nubes pasaban de la zona del Caribe a la del Pacífico, deshaciéndose en principio, pero cubriendo en poco tiempo todo. La visión de la montaña desde lo alto, la invasión de las nubes y tanta vegetación exhuberante fue un espectáculo. 

Cambiamos de parque, nos fuimos hacia el sur y hacia la costa del Pacífico, a visitar el parque de Manuel Antonio. En esta zona, marzo es el último mes de sequía. Hacía un calor insoportable y se echaba en falta el agua por todos los lados. También aquí hay dos recorridos: uno por bosque para ver una cascada y diversos animales y otro más largo q pasa por distintas playas y calas. En el primero, ni la cascada tenía agua, estaba completamente seca, ni se vieron a penas animales con tanta gente. El segundo fue bonito, las playas son lindas (como dicen aquí), pero el calor no nos dejó disfrutar mucho. En cualquier caso, playas bonitas por la zona hay muchas. Conclusión: el parque Manuel Antonio nos desilusionó.

Continuamos por el Pacífico, hacia Uvita, pueblecito q es la sede del parque marítimo de ballenas. En septiembre y octubre llegan muchas ballenas, de paso migratorio y debe ser fácil verlas desde barcos q se preparan para turistas. Nosotros, en marzo y con calor, ni atisbo de ellas. Varias playas de la zona pertenecen al parque, y por tanto hay q pagar diariamente para entrar en ellas. La playa de Uvita es curiosa poque tiene un trozo de tierra con forma de cola de ballena q se oculta con la marea alta y se descubre con la baja, dejando caminar por ella hasta el final. Nosotros dimos este paseo al atardecer, allí me di yo un baño y regresamos al pueblo ya de noche. Fue muy agradable aunque los baños ahora, en esta zona, no son refrescantes; ¡el agua estaba caliente! Apetecía algo más fresco. Además la arena es negra y tipo lodazal, así q el agua no es transparente, lleva mucha arena.

Nos decían q era un año de mucho calor, q en el Caribe estaba más fresco, q habia llovido mucho, así q fuimos hacia allá. Pero esto y costumbres del país os la cuento en otra entrada. Las impresiones y sensaciones van a ir mejorando cada día

Hasta pronto. Besos

sábado, 14 de marzo de 2015

Machu Pichu. Los Incas. 2015 (El Gran Viaje 37/43)

Buenos días a todos.

Escribo esta entrada desde el aeropuerto de Cuzco, ya para abandonar Perú. De este país sólo habrá esta publicación, puesto q toda nuestra estancia ha girado en torno a los incas, al Valle Sagrado y Machupichu.

Llegamos a Cuzco por vía terrestre, en autobús. De esta manera disfrutamos de la diversidad del paisaje, de las montañas y valles q se atraviesan. Por ahí, paralelo a la carretera, circula el tren turístico catalogado como el segundo de más interés del mundo, no sólo por el lujo, sino también por la ruta q realiza. Así q nosotros pudimos ver el paisaje aunque, eso sí, sin ningůn lujo.

El Valle de los Incas es increíble. Con pueblos metidos en la cordillera andina, con restos arqueológicos de ciudades incas. Contratamos un taxi y comenzamos por Saqsaywaman, seguimos con Puka Pukara, Tambomachay, Pisaq para finalizar en Ollantaytambo, q domina todo el valle, y desde donde sale el tren a Machupichu.  Todos ellos se sitúan entre montes y valles y en todos ellos los restos muestran cómo vivía la civilización inca.

El pueblo más cercano a la Ciudad Sagrada es Aguascalientes, un pueblo creado para el turismo, al estilo "peruano", y a él sólamente se llega en tren o andando durante una travesía mínima de dos horas. Nosotros elegimos el tren aunque el precio es un disparate, 232 $ los dos billetes ida y vuelta, con una duración de hora y media a ritmo de tortuga (el estado peruano ha convertido Machupichu en una mina de monedas de oro).  En Aguascalientes hay q coger un bus (24$ por persona) para subir a Machupichu. La subida es espectacular, curva contra curva,  de 360°,  por un camino de ripio, estrecho y en continuo ascenso. ¡Vaya lugar eligiron los incas para construir su ciudad! En lo alto de una montaña muy vertical, rodeada de otras montañas más altas que ella, que la protegen en parte del viento y el frio.

Entramos a Machupichu, tras la compra de la entrada (128 soles peruanos por persona, equivalente a 38€ cada uno). Normalmente hay q comprar los tickets de entrada y del tren con mucha antelación, pero ahora, al ser temporada baja, época todavía de lluvias, pudimos comprar todo en el momento.

El Santuario histórico de Machupichu es una ciudad planificada y construída alrededor del año 1450. Responde a la necesidad de tener un centro religioso, político y administrativo. Fue abandonada en la segunda mitad del siglo XVI, dicen q para que los españoles no la encontraran, y así estuvo abandonada, sólo visitada o habitada por campesinos hasta 1911, año en q el profesor americano Hiram Bingham lo descubriera (y rapiñara todo lo que le interesó). Hoy se encuentra inscrita como Patrimonio Mundial, tanto cultural como natural. Los americanos han devuelto una pequeña cantidad, de escaso valor, de objetos  arqueológicos.

La Plaza Sagrada está a 2.453 m de altitud y a ambos lados se distribuyen viviendas y templos, siendo el del Sol el más importante. Es impresionante el aterrazamiento realizado para el sector agrícola, sus sistemas de riego y drenaje, un sistema de canalización específico para el agua potable desde los manantiales hasta las viviendas, creando fuentes y baños,  sistemas de desagües, calendario que les marcaba los solsticios y las épocas de siembra y recogida, sistemas de espejos para poder ver y estudiar el sol, torres de observación ... El tallado de la piedra, granito gris, es asombroso y, sin duda, eran unos buenísimos artesanos. Hacían muros y aterrazamientos de varias maneras. La más asombrosa consistía en encajar grandes piedras, de varias toneladas, a modo de rompecabezas, se tallaban aprovechándose al máximo, con muchos ángulos, algunas con más de veinte, y tal perfección, que entre ellas no pasaba ni una hormiga.

La visita a Machupichu permite recorrer toda la ciudad por los dos laterales, separados por la  Plaza Sagrada, ver sus viviendas, palacios y templos, recorrer sus calles  y fuentes, y divisar la ciudad desde lo alto, subiendo a través de sus terrazas.  Todo esto aderezado de unas vistas increíbles. Como estamos al final de la temporada de lluvias el decorado es todo verde y lo llamativo es q este verdor cubre y sube hasta la cima de las montañas,  a pesar de la altura.  El día no pudo ser mejor, comenzó con nubes altas, apareció el sol cuando ya sólo nos faltaba la zona más alta de aterrazamiento y la más fotográfica y finalizamos sobre las 14:30, cuando empezaba a lloviznear. ¡Eso se llama suerte!!

Volvimos a Cuzco, o Cusco, para pasar un par de días.  La ciudad, capital del imperio inca, es muy bonita. Se pueden ver restos, principalmente de muros incas sobre los q se han construído casas, iglesias o conventos.Cuando los españoles derrocaron al imperio inca, entre otras cosas gracias a una argucia para asesinar a su último rey, intentaron la sumision total borrando sus costumbres, forma de vestir, idioma y sobre todo religión; para ello destruyeron todos sus templos y cualquier vestigio de su grandeza, costruyendo en su lugar la catedral, iglesias y conventos, creando la ciudad monumental que  hoy conocemos. Cuzco es una ciudad muy turística y muy agradable de vivir y pasear.

Como único punto negativo tengo q señalar la animadversión q hemos percibido entre los peruanos hacia los españoles. Tienen idealizada la civilización inca y nosotros fuimos sus destructores. Hoy, todavía,  en charlas ocasionales con nativos, sentimos ese malestar hacia nosotros. En el aspecto positivo, hemos saboreado sus ricas sopas y sabrosa alpaca. ¡Exquisitas!

Seguramente las fotos, aunque vistas mil veces, os harán tener una mejor idea de lo q nosotros hemos podido disfrutar.

Besos y abrazos

jueves, 12 de marzo de 2015

Lago Titicaca. 2015 (El Gran Viaje 36/43)

Hola de nuevo.

¿Cómo estáis? Nosotros seguimos por las alturas. Os escribo desde los 3.800 m, donde se encuentra el lago más alto del mundo, el Titicaca. Este lago se reparte entre Bolivia y Perú. El lago es grandísimo, tiene forma de riñon y en su parte mas larga tiene 204 km, tiene entornos muy variados, desde verdes marismas en la zona peruana hasta zonas casi desierticas, y es tan navegable que ... ¡Bolivia tiene una armada para su defensa!, de el se obtiene unas truchas muy ricas entre otros peces, pero lo más impresionante es saber que está en una meseta gigantesca al tripe de altura que Segovia o màs alto que el pico más alto de España.

Hemos llegado desde La Paz, en un autobús local. Hemos viajado en la última fila, entre mujeres con polleras y sus sacos, de manera q casi no cabíamos y teníamos q saltar para entrar en nuestro asiento. Fueron 3,5 h de viaje entretenido y olido!  Atravesamos el lago por el estrecho de Tiquina, donde a los viajeros nos transportan en lanchas y a los autobuses y coches en plataformas. De esta manera llegamos a Copacabana, la población más importante del lago en Bolivia. Es conocida por ser punto de embarque hacia la Isla del Sol, donde hay restos incas y donde se suele hacer un pequeño trecking para disfrutar de las vistas del lago.

Copacabana es un centro de recepción de mucho turista joven, con infrastructura de hoteles, restaurantes y bares. Y, aunque lo especial del lugar es su situación,  la zona del puerto está un poco abandonada.

Los restos arqueológocos de la isla del Sol,  son pequeños y son, desde mi punto de vista, un reclamo turístico al q acude gente q no ha visto todvía  Machu Pichu (como era nuestro caso). Los q lo han visto, no es fácil q paren mas q para descansar, pues es un lugar tranquilo.

Termino nuestro viaje por Bolivia contando algunas curiosidades:

- Construyen de ladrillo y no lo revisten, acomodándose enseguida en las vivienda. Hemos visto vivir en un segundo piso,  x ej,  mientras q el tercero estaba en construcción. O estar el edificio todavía sin
paredes y gente viviendo en el ático ya terminado. Generalmente dejan los forjados del ático al aire para posibles ampliaciones, y colocan un tejado de chapa, o una terraza.
- Estando en la cola de los baño públicos,  una mujer local estaba empeñada en colarse. Yo no quise dejarla. Luego me enteré q las mujeres con polleras tienen preferecia en las toilettes.
- Hemos probado muchas comidas y nos han gustado. Hemos tomado sopas, quinoa (en ensalada, pasteles o de acompañamiento), carne de llama, trucha (típico del Titicaca),  pollo y res acompañadas de papas y choclo (maiz) en diferentes versiones. En los mercados se ven variedad de frutas y verduras, además de otras cosas, como vereis en las fotos.
- Hay muchísimos perros pululando por las ciudades e incluso por las carreteras. Los hemos visto  en manadas!
- Gran parte del país se encuentra por encima de los 3.000 m y muchas rozando los 4.000.
- Es visible la ascendencia indígena de la población; parecen mayores en seguida.
- Hay mercados al aire libre en todas las ciudades.
- Los bolivianos hablan muy bajito, apenas se los oye. Nos sorprendió q en el mercado de Tarabuco casi no había ruidos. Además cuando hablan, uno se entera a medias de lo q dicen pues hablan mitad quechua, mitad castellano.
- Las hojas de coca abundan por doquier! Las mujeres en el mercado tienen grandes sacos y la gente compra en cantidades.
- En el campo, al cuidado del ganado, se ven muchas mujeres. También es fácil verlas cargadas con sus atillos de colores. No es raro q vayan acompañadas de hombres q llevan la manos en los bolsillos.

Con esto abandonamos Bolivia para entrar en Perú. Pero esto será motivo de otra entrada. Besos para todos.

sábado, 7 de marzo de 2015

En la civilización. 2015 (El Gran Viaje 35/43)

Hola de nuevo.

Esta entrada es continución de la anterior, en la q comencé hablando de ciudades patrimonio de Bolivia. Os hablé de Potosí,  ahora toca Sucre.

Sucre es también una ciudad colonial, de bonitos edificios, iglesias, catedral y otras edificaciones coloniales. Mucha gente con plata, como dicen por acá, se instala en esta ciudad por ser bonita, llana, a poca altura (2.300 m) en relación a muchos otros sitios del país y con un clima benigno,  pues está en un valle y no hace mucho frio.  Alli decidimos parar tres días para descansar y preparar el resto del viaje.  Nos gustó mucho callejear por la ciudad. Disfrutamos la visita a  sus monumentos desde los tejados. Muy curioso! Y la visita guiada a la Casa de la Libertad fue muy interesante pues refleja toda la historia de Bolivia. 

Fuimos a ver el mercado de Tarabuco, a 65 km de Sucre, un mercado al q acuden gentes de diferentes etnias y villas a comprar y vender todo tipo de artículos. Es un mercado muy colorista, étnico, al q acuden con sus vestimentas típicas. Llevan a la espalda una especie de atillo en el q transportan de todo, incluídos bebés. Son telas fuertes, muy vistosas x sus colores. Estos ropajes se ven también en el resto del país.

Cuando ya teníamos boleto para un bus nocturno hasta La Paz, hubo un bloqueo en la carretera y el viaje no se pudo hacer. Por esta zona uno de los medios de protesta y reivindicación es impedir el paso en las carreteras e impedir la circulación. Así q, al ver q a la mañana siguiente seguía igual, decidimos comprar un boleto de avión, pero no había para ese mismo día. Conclusión, q pasamos cinco días en lugar de tres como estaba previsto. Aprovechamos para ir a la lavandería,  Luis se cortó el pelo, yo fui a teñirme, y definimos totalmente el recorrido del viaje. Nuestra aventura en Sucre no acaba ahí, pues tuvimos un accidente con el taxi q nos llevaba al aeropuerto. Un motorista, en un cruce, se chocó contra la puerta del copiloto, llenando el coche de cristales.  Afortunadamente no hubo ningún herido y a nosotros nos llevó otro taxi al aeropuerto.

¡Por fin llegamos a La Paz! Es una ciudad de dos millones de habitantes,  distribuídos entre el centro y lo q llaman el Alto. Y es q La Paz centro está construída claramente en un valle y las laderas de las montañas están cubiertas de casas.  Lo curioso es q todas estas viviendas se dejan de ladrillo visto (parece q no hay plata para dar cemento) y la impresión es tremenda, pues parece q están a medio terminar.

La Paz tiene poco q ver, alguna de sus iglesias y la catedral, de estilos muy distintos.y la calle empedrada de museos. Lo q sí tiene es mucha vida callejera. Hay cientos de puestos ambulantes q forman grandes mercados. Uno de los mercados más conocidos es el de la brujería. El transporte en la ciudad se hace con unos autobuses muy bonitos, parecen de otea época, y con miles de minicamionetas q  gritan su destino, paran a coger y dejar gente en cualquier parte del recorrido, y q cuestan tres bolivares, 0,6 €. Recientemente se han inaugurado los teleféricos, el rojo, el amarillo, el verde y están en obra otros dos. Es una idea fantástica,  porque son rápidos, no contaminan y suben a distintas zonas del Alto. Nosotros subimos en el rojo, recorrimos parte de la zona y bajamos en el amarillo. Son muy largos y tienen 1 o 2 estaciones intermedias para llegar a más zonas de la ciudad.

No quería hacer una entrada tan larga, pero finalmente me he liado contando cosas.  Ya sí q os dejo con fotos. Nos volveremos a encontrar desde el Lago Titicaca! Besos a todos.

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