viernes, 27 de febrero de 2015

Desierto de Atacama. 2015 (El Gran Viaje 33/43)

Hola de nuevo.

Os escribo ahora desde Chile. Pasamos desde Argentina en un 4x4 q cogimos junto con otra pareja de jóvenes catalanes. El conductor del coche se llamaba Fabián (de Salta, muy recomendable, 0387 156-055583 es su teléfono) y se gana la vida haciendo traslados a turistas. Un hombre emprendedor, simpático y formal, q nos fue explicando cosas a lo largo del recorrido y nos paraba cuando queríamos para tomar fotos. La carretera fue muy bonita, pasamos x las  montañas de los 7 colores, vimos lagunas de sal, desierto de piedra, montañas con nieve y volcanes. Un viaje largo, de 11 horas, pero muy bonito y diverso.  Subimos por el lado argentino hasta los 4200 metros de altitud, bajamos de nuevo mucho y pasada la frontera, ya en Chile, cruzando los Andes, alcanzamos los 5000 m.  Para sobrellevar el mal de altura ¿sabéis cuál es el remedio? Pues coquear; sí, coquear. Y eso aprendimos a hacer. Consiste en sacarle el jugo a un puñado de hojas de coca q se colocan en el carrillo a modo de caramelo; nunca se mastican, se trata de humedecer y ablandar para extraer sus jugos. Cuando ya no saben a nada, se añaden nuevas hojas y se continúa el proceso. Todo el mundo nos decía q era el único modo de prevenir los síntomas de la altura. A mí sí me valió, Luis pasó un rato malo en el punto más alto. En San Pedro de Atacama compramos una bolsita de hojas secas de coca, caramelos de coca y té de mate de coca. En fin, ¡todo un suvenir sobre la materia!

San Pedro de Atacama es un pueblicio antiguo, pequeño, con edificación de adobe, de planta única, todo él sin asfaltar y muy turistico. Es caro y con mala relación calidad-precio, especialmente en alojamientos y restaurantes. Hay múltiples agencias para contratar tours y conocer distintas zonas del desierto. Nosotros hicimos dos: el valle de la luna y los geíseres del Tatio.

El primero nos sorprendió. Vimos las formaciones de rocas q allá se producen, paseamos x un cañón de piedra, divisamos extensiones blancas, q parecían nieve y son mezclas de sales y cal, escuchamos crugir a las rocas y contemplamos la puesta de sol desde lo q llaman "el coyote". Luego os muestro fotos.

Para llegar a ver las fumarolas de los geíseres del Tatio hay q madrugar. El bus nos recogió en el hotel a las 4:30 am! Llegamos de nuevo a gran altura xq el campo geotérmico está a 4250 m de altitud. Hay geíseres pequeños, grandes, cíclicos, con forma cónica y de piedra. Hubo quien se dió un baño en una piscina natural, y finalizamos en un pueblo, antiguamente dedicado al pastoreo de llamas,  y hoy al turismo. Tiene, según nos contó el guía, la iglesia más antigua de Chile. En el camino,  vimos vicuñas,  flamencos, cisnes andinos, vizcachas y otros pequeños animales cuyo nombre no recuerdo.  El tour finalizó a las 12 pm y durante el mismo sufrimos con el mal de altura, cualquier movimiento supone esfuerzo y el dolor de cabeza nos acompañó el resto del día.

Os dejo con las fotos y nos despedimos de todos vosotros con un fuerte abrazo. ¡Hasta la próxima!

lunes, 23 de febrero de 2015

Buenos Aires. 2015 (El Gran Viaje 32/43)

Hola. ¿Cómo estáis?

Nostros hemos pasado varios días en Buenos Aires y os vamos a hablar sobre la ciudad,sus barrios, su actividad y nuestras impresiones.

La ciudad es enorme, con doce millones de habitantes teniendo en cuenta el alfoz. Es muy cuadriculada, plana, con avenidas muy anchas y largas y dividida en barrios q hemos visitado a lo largo de los días. Los semáforos para el tráfico están después del cruce, en lugar de estar delante como en España. Los letreros de las calles con las q te cruzas están colgados, grandes, en la avenida x la q se circula. La sensación en Buenos Aires es de estar en casa, en un sitio conocido porque la edificación es muy similar a la de Madrid.

El centro tiene mucho comercio, mucho movimiento de compras y de dinero. Constatemente ofrecen cambio de moneda porque existe otra cotización de dinero paralela a la oficial. Los argentinos buscan y guardan dólares al ser su moneda muy inestable. En esta zona está la casa Rosada, la residencia de laresidenta. San Telmo es un barrio bohemio, con muchas cafeterías y restaurantes; es el lugar donde se pone un gran mercadillo los domingos. Tiene pasajes, patios con sabor, con tiendecitas de souvenirs, antigüedades o artesanos. También tiene casonas antiguas y un gran mercado en el q se vende de todo. Los barrios de Palermo Soho y Palermo Holiwood son barrios similares a lo q serían el barrio de Argüelles o Moncloa por el ambiente q hay en ellos. La recoleta es el barrio del cementerio más célebre, donde están los grandes panteones de personajes como Evita Perón, el fundador del banco argentino o presidentes del gobierno. La Boca, con cu "caminito", es una zona a la q llegaron los inmigrantes italianos; pintaban sus casas con los sobrantes de pintura de los barcos, así q, claro, las pintaban de colores; hoy es un barrio turístico pero pobre. Es donde está el estadio conocido como la bombonera. Puerto Madero es el área del puerto q tiene los muelles remodelados y transformados en restaurantes y cafes, muy ambientados. En casi todos ellos hemos disfrutado de sus platos de carne a la parrilla, generalmente buenísima al igual q sus vinos.

El Tigre es una zona a 40km, muy verde donde confluyen varios ríos y desembocan en forma de delta. Nosotros lo vimos llenísimo de gente, sin apenas un lugar para tomar unos bocadillos, pero debe ser un lugar tranquilo en días laborales, con mucha agua, canales y todo verde.

Llegamos a Buenos Aires en pleno feriado (puente largo festivo) y, como pasa en las grandes ciudades, la gente se va de la ciudad, así q había muy poco movimiento. Pasados estos días, la ciudad nos pareció otra: tiendas donde no parecía haber nada, bares, cafés y restaurantes q estaban cerrados, abrieron, gente por todas partes y mucho más tráfico. Conocimos al Buenos Aires auténtico pasado el feriado.

Disfrutamos de un espectáculo de tango en el café Tortoni, aunque habíamos visto ya en la calle. Realizamos una visita guiada al teatro Colón, uno de los teatros de ópera con mejor acústica del mundo (ak ser verano no había representaciones). Fue muy bonita la librería Atenea; es un antiguo teatro, de finales del XVIII,  mantenido como tal, pero convertido en librería.  Estuvimos en el teatro Metropolitan, en una obra titulada "bajo terapia", una comedia con 6 actores, q nos gustó mucho a los cuatro.  Fuimos a La Viruta, lugar recomendado por una conocida con familia en Buenos Aires, y donde los porteños van a recibir claes de tango y a bailar. Solo quiero añadir el nombre de nuestro hotel para aquellos q vayan a viajar a esta ciudad. Se llama Catalina Suites, muy bien situado y bien de precio para lo q es la ciudad.

Curiosidades:
- Los argentinos toman mate (infusión típica argentina) a todas horas. Hasta se lo llevan de excursión allá donde vayan. Tiene un cuenco y colador, llamadoss mate y bombilla, donde se hacen su infusión.  Es todo un ritual.
- Es muy difícil tomarse un descafeinado. Normalmente no lo tienen y, de haberlo, es de máquina.
- Imposible fue encontrar tiritas grandes o en tiras para cortar. Usan curitas pequeñas o ya, gasas y esparadrapo.
- Las toilettes casi siempre tienen papel, jabón y toallas de secado, pero casi nunca funcionan los pestillos o cerrojos.
- Se saludan con un solo beso todos ellos.
-En cuanto al carácter hemos ido cambiando nuestras impresiones. En principio solo encontramos gente fria, distante, muy poco solícita, serios. Después, cuando Buenos Aires se convirtió en una ciudad viva, dimos con gente más amable y charlatanes. En seguida preguntan por la zona de procedencia de España de la q éramos, pues todos ellos tienen abuelos, familia o amigos de allí.

El texto ha sido largo, pero es difícil resumir una ciudad como Buenos Aires. Gracias a todos los q me dieron información de los lugares a ir y visitar.

Besos.

sábado, 21 de febrero de 2015

Torres del Paine. 2015 (El Gran Viaje 31/43)

¡Q tal? ¿Cómo estáis todos? Os voy a contar una pequeña excursión q hicimos con el coche de alquiler hacia Chile.

Fue al Parque Natural de Torres del Paine q pertenece, como el Chaltén, al Parque Natural de los Glaciares. Para ello, la ruta q se coge es la del fin del mundo, y es q es así,  esa es la sensación q se tiene. Kilómetros y kilómetros de carretera recta, sin un pueblo, gasolinera, sin un árbol ni ningún tipo de vegetación; todo inhóspito.  El camino de ida fue bonito por el paisaje y por la fauna q nos fuimos encontrando: lo primero fueron guanacos, similares a las llamas; después vimos ñandúes, y la mayor alegría, ver cóndores en vuelo.

Para llegar al parque, hay también mucho recorrido de camino de ripio, como ellos llaman a los caminos de piedra. Ya de lejos, pudimos ver el macizo montañoso e intuir la grandeza de las  las dos Torres, pues el día no nos permitió verlo sin nubes. Una vez dentro del parque el recorrido q hicimos fue en coche, por ripio todo el rato, con paradas en distintos miradores y una ruta de dos horas y media caminando, para acercarnos a la montaña, concretamente, a lo q llaman los cuernos del Peine, q realmente simulan por la diferencia del color de la piedra y la forma de sus picos.

El día acompañó poco por el fortísimo aire q había. A veces era difícil avanzar y levantaba mucha arena y piedra. Por esto la marcha q hicimos fue bonita, pero desagradable y acabó de manera muy inesperada. Ya de vuelta, caminando cuesta abajo, Luis y yo de la mano, una ráfaga de viento nos empujó a correr, no podíamos parar, hasta q finalmente nos tiró y arrastró por el suelo. Luis se levantó rápido, sin un rasguño; yo me golpeé por muchos sitios, codos, rodillas, manos, cadera y hasta nariz. ¡No lo podíamoa creer!. Cuando Toñi y Diego nos vieron llegar, no daban crédito. Habían hecho la marcha con nosotros, pero se habían adelantado hacia los servicios de un pequeño café. El viento no nos dejaba ni abrir las puertas del coche para montarnos. Así q, es verdad, el viento tira a la gente, pero según nos dijeron, también el ripio hace patinar y volcar, con cierta frecuencia, coches. La zona es muy ventosa y los lugareños están acostumbrados a estos vendavales y ráfagas; no se extrañaron cuando les contamos lo ocurrido y enseñé mis heridas, y ¡eso q iba con camiseta y pantalón térmicos, sudadera y abrigo de plumas!. En fin, una aventura para contaros, aunque un poco incómoda para los días venideros. Lo único bueno: no podré lavar la ropa durante unos días! Menos mal q tengo a Luis y él se encargará de estos menesteres y de cuidarme!!.

Tras esta pequeña incidencia, volvimos al pueblecito donde teníamos el hotel, Puerto Natales, tras otros 80 o 90 Km de ripio. Consejo para los q quiera visitar este parque: coged hotel dentro del parque, dedicadlo al menos dos días para rutas y .... ¡llenaros de piedras los bolsillos!

Besazos a todos

lunes, 16 de febrero de 2015

Problemas de publicacion de Iguazu. 2015 (El Gran Viaje 30/43)

Hola de nuevo,

Esta entrada fue publicada hace unos dias y hoy x error se ha eliminado.

Si alguno de vosotros se la ha bajado, podriais por favor enviarmela a mi correo yahoo: mecaori2@yahoo.es?

De momento os mando solo las fotos, el escrito lo perdi.
Besos

domingo, 15 de febrero de 2015

Perito Moreno y El Chaltén. 2015 (El Gran Viaje 29/43)

¡Hola¡ ¿Cómo estáis?
Nosotros ya en Calafate, ciudad base para ir al glaciar Perito Moreno. Hemos pasado del calor y agua, al frio y ausencia de vegetación. Ibamos preparados para más frío del q ha hecho. Y es q lo q hace tener más sensación de frío es el viento, q por aquí sopla con energía. Cuando éste se paraba, nos sobraba el abrigo.

Tardamos en conseguir alquilar un coche. Había mucha demanda, los precios son altísimos y los dos lugares abiertos de alquiler no tenían vehículos disponibles. Era domingo y el resto de "rent a car" estaban cerrados, así q recopilamos teléfonos para  q el día siguiente, el lunes, fuéramos los primeros en conseguir uno. Y así fue, a las 9:00 nos aseguraron un coche para una hora y media después e inmediatamente nos dirigimos al Parque del Perito Moreno. ¿Precio? ¡100€ diarios! Y fue barato, el día anterior nos hablaban de 150€. ¡Y además los coches son básicos!  Aquí todo es caro, la entrada al parque también lo fue.

La visita al glaciar se realiza a través de un recorrido con miradores desde los q se ve el frente, los dos brazos del glaciar  desde distintas perspectivas. Ya verlo de lejos impresiona, pues es una lengua inmesa de hielo que discurre por un cañón. De cerca es espectacular por el tamaño, la altura del frente, el color azul añil q surge entre sus grietas y el ruido q se oye cuando se desprenden trozos de hielo. Creíamos q sería más difícil ver desprendimientos, pero nosotros vimos algunos. Escuchar, escuchamos muchos más. A veces, el ruido es atronador para el trozo de hielo q se desprende.

Otra visita fue a los montes del Chantel. Son unos picos jóvenes, escarpados, q se levantan con sus paredes en vertical, sobre todo el pico por excelencia, el Fitz Roy.  Una delicia para los escaladores y un paisaje y oportunidad de senderismo para los q somos menos osados. Aún así, hicimos una ruta de montaña de 8 horas de duración: 4 de ascenso continuo y 3 bajada. El espectáculo, arriba del todo compensó el esfuerzo: estar en medio de las montañas te hace sentir más vulnerable,  muy pequeño, rodeado de la inmensidad de las montañas, glaciares, picos, bosques y praderas infértiles. Las fotos nuevamente hablarán por sí mismas.  Fue tan bonito q nos quedamos con ganas de dedicar otro día más al Chantel, pero no podía ser, el viaje continuaba.

Besos y abrazos.

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